Conforme el reglamento de facturación (Real Decreto 1619/2012), todos los propietarios de negocios que ofrezcan productos o servicios, ya sea en condición de autónomos o bien mediante una sociedad mercantil, tienen la responsabilidad de proporcionar facturas a sus clientes y custodiar aquellas que emiten sus proveedores.

No obstante, existen diferentes tipos de facturas que se podemos emplear, dependiendo de nuestra profesión, los bienes o servicios que comercializamos o incluso de nuestro régimen fiscal.

A continuación explicaremos los distintos tipos de facturas que existen.

Seguramente no conocemos las distintas facturas que existen hasta que nos encontramos con la obligación de llevar a cabo alguna. Vamos a ver qué tipos de facturas hay y cuándo debemos emplearlas.

 

Tipos de facturas existentes en España:

Factura simplificada

La factura simplificada, básicamente es el famoso «ticket» de toda la vida.

Es decir, no aparecerá la información fiscal de ninguna de las partes. Esa el la principal diferencia entre factura y ticket.

En el caso de que la factura incluya todos los requerimientos exigidos por ley, se trata de una factura completa. Si exclusivamente cumple algunas de las obligaciones legales, estamos ante una factura simplificada.

Factura completa u ordinaria

Se trata del tipo de factura más utilizada en las empresas.

La factura completa refleja una operación mercantil, ya sea de compraventa de algún bien o de la prestación de algún servicio.

Este tipo de factura debe comprender los datos sobre la acción que se va a llevar a cabo. Datos tales como:

  • Número de factura
  • Fecha de expedición
  • Nombre y apellidos o razón social
  • Número de identificación fiscal
  • Domicilio del emisor y destinatario
  • Descripción de la operación
  • Tipo de IVA y porcentaje de retención del IRPF
  • Cuota tributaria, importe total a pagar y la fecha en que se haya producido la operación

Para que una factura ordinaria pueda considerarse como válida deberá indicar todos estos datos conforme a la normativa vigente.

 

Factura rectificativa

Por otra parte, una factura rectificativa surge cuando debemos de realizar algún tipo de corrección en la factura anterior (factura ordinaria), normalmente esto es debido a que no se ha hizo de manera correcta y, por tanto, no cumple con los requerimientos mínimos exigidos por la ley.

Igualmente, pudiera pasar que si se realiza algún tipo de descuento o bonificación, dado que se trata de un dato a enmendar de la factura ordinaria, deberemos acudir a la factura rectificativa para realizar este cambio en el dato.

Factura recapitulativa

La factura recapitulativa engloba en una sola factura varias operaciones dirigidas a un mismo receptor, estando comprendidas en distintas fechas, pero siempre dentro del mismo mes natural.

Por tanto, en caso de que las operaciones se diesen en meses diferentes, no se podrían “combinar” y recapitular en una sola factura.

Factura proforma

Este tipo de factura acredita una oferta comercial, exponiendo los productos o servicios que el vendedor propone al usuario a un precio determinado. El objetivo de este tipo de factura es exponer al potencial comprador la máxima información posible de una manera profesional.

No obstante, debemos de tener en cuenta que la factura proforma no tiene valor contable, ni puede ser usada de jusitificante alguno.

Por este motivo este tipo de factura no se numera, ni tampoco es aconsejable que se proceda a su firma o sello, salvo que el cliente lo solicite de manera explícita.

Cuando elaboremos una factura proforma, debemos indicarlo de manera clara y visible en el encabezado de la misma, para sortear cualquier confusión.

Factura electrónica

Por último, la factura electrónica es un tipo de factura relativamente nueva que nos permite realizar la facturación con los clientes de forma telemática.

Esta factura tiene los mismos derechos y efectos legales que el resto de facturas.

Utilizar este tipo de facturas electrónicas y no de forma tradicional, suele resultar más cómodo tanto para el que emite la factura como para el que la recibe. También nos permite ahorrarnos los costes de la impresión.

Si aún no sabes como realizar facturas ordinarias, puedes revisar nuestro artículo anterior en el que mostramos todo lo que debes saber para facturar, si por el contrario necesitas una gestoría de confianza para realizar tus trámites, no dudes en contactarnos sin ningún compromiso.

 

¿Tienes alguna duda sobre los diferentes tipos de factura?

Si tienes alguna duda relacionada con los diferentes tipos de factura con los que operamos en España o con emisión de las mismas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de ayudarte en todo lo posible.

Recordamos que desde nuestra Gestoría Integral de Empresas en Madrid podemos ayudaros en la gestión y asesoramiento de vuestras empresas. Estamos totalmente convencidos de que una buena gestión mejorará de forma óptima las diferentes áreas de tu negocio, minificando los riesgos y optimizando el tiempo y los recursos de la empresa.

¡Hasta pronto!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.